| SALON DE
LOS ALCALDES
 NICARAGUA
Alcaldes de Jinotega
    
EVOLUCION POLITICA
DE JINOTEGA
Por ley de 5 de
abril de 1851, siendo Jefe de Estado don Justo Abaunza y ministro de Gobernación
el doctor Sebastián Salinas, se les confiere la categoría
de «Villas" a los pueblos de Matagalpa, Jinotega y Jinotepe. Y por
ley del 11 de febrero de 1883, siendo Presidente el general Joaquín
Zavala y ministro de Gobernación el doctor Vicente Navas, se le
confiere a Jinotega el título de ciudad.
Diez años
antes, en 1873, el naturalista inglés Thomas Belt, que visitó
Jinotega en su viaje de los minerales de Chontales a los de Nueva Segovia,
hace la descripción siguiente relacionada con Jinotega y sus municipios
de San Rafael y La Concordia: "...después de ascender por el rocoso
y empinado sendero, llegamos a la cumbre de la cordillera, cubierta por
bosques de pino, para tener a la vista al extremo superior del valle de
Jinotega. Allí el valle era estrecho, rodeado de serranías
rocosas coronadas de pinares. Descendimos la inclinada pendiente, dejando
arriba pinos y robles, hasta llegar a una planicie aluvial, que gradualmente
se ensanchaba a medida que bajábamos al valle. A cada lado del camino
había maizales, muy perjudicados por la sequía. El suelo
era una arcilla oscura, fina y profunda y por primera vez en Nicaragua,
encontré tierra arada y cercos permanentes (...) Después
de una milla de bajar por el valle, llegamos al pueblecito de Jinotega,
donde nos hospedamos en casa de un viejo caballero, muy cortés y
con aire de dignidad, que con la acostumbrada fraseología del país,
puso su persona, su casa y todas las pertenencias a nuestro servicio. Su
esposa, una mujer muy joven, muy animosa, cuya edad no alacanzaba ni a
la mitad de la de su esposo, comenzó inmediatamente a preparar la
cena. Estaban con ellos, además, varios sirvientes y muchos chicos.
La casa se mantenía más limpia de lo acostumbrado en Nicaragua
y noté en el patiode atrás cierto esfuerzo por construir
un desague. Nuestro hospedero parecía estar en una situación
muy cómoda. Fuera del pueblo tenía una pequeña finca,
donde cultivaba maíz y sorgo."
Sigue diciendo Belt
que "Mientras esperábamos por las mulas, caminamos alrededor del
pueblo.
La mayoría
de las casas en el centro están bien construidas y entejadas, pero
en los barrios hay pequeñas chozas pajizas de encumbrados techos.
Sorgo, maíz, papas, frijoles, son los productos que se cultivan.
Mucha gente tiene pelo rojizo claro y ojos azules, y hasta pensé
que podrían ser descendientes de ciertos americanos que se fincaron
en Jinotega durante la guerra civil de los Estados y que posteriormente
dejaron el lugar.
Encontré sin
embargo, alguna gente vieja con las mismas facciones, distintivas de cierto
ancestro que no es el español, indígena o negro, y me inclino
a pensar que al desbandarse los bucaneros de Morgan, a fines del siglo
XVII, muchos de ellos hayan buscado refugio remontando el Río Grande
y El Coco. Conocían muy bien estos ríos por los cuales hicieron
incursiones para asolar las colonias españolas de la vertiente del
Pacífico. En 1668 un cuerpo de cerca de trescientos piratas, franceses
e ingleses desertó de sus navíos en el Golfo de Fonseca,
abriéndose paso a través del país y descendió
por el Río Coco hasta el Atlántico. Los naturales de Matagalpa
y Segovia, de pelo claro y ojos azules, son probablemente los descendientes
de los proscritos que pasaron por esas provincias en su camino de un océano
a otro.
"Jinotega está
agradablemente situada y tiene muchas ventajas sobre otros pueblos nicaraguenses.
Su clima es templado
y moderadamente seco; el suelo es muy fértil. Los pinares de los
alrededores proveen de combustible y luz. Los pastos abundan y dos millas
abajo del pueblo, el valle desemboca en anchos campos cubiertos de grama,
donde se crían caballos y mulas, en gran número (...) Pasamos
por la villa de Apanás, y cruzamos directo a través de planicies
hasta alcanzar, en el otro extremo, unas serranías de cumbre plana,
cubierta de árboles pequeños y matorrales, entre los cuales
se encontraba muchos claros plantados de maíz y bien cercados.
Pasando sobre un
terreno ondulado, entre cerros cubiertos de robledales y valles con buenos
pastizales, alcanzamos a eso de las dos, San Rafael, pueblecito cuyas casas
se agrupan en torno a una plaza, frente a una iglesia con aspecto de establo.
Como de costumbre, la población mestiza estaba hundida en la pereza
y en la penuria".
De regreso de Nueva
Segovia, Mr. Belt continua su relato así: "Comenzamos a bajar la
pendiente de las serranías elevadas, que limitan la provincia de
Matagalpa, y cruzamos muchos valles y quebradas: estas últimas corren
cortando a través de cascajos arcillosos, con poca exposición
de roca madre. (...) Al mediodía llegamos al pueblo de La Concordia,
cuyas casas son muy grandes y mejor construidas que las de los pueblecitos
de las Segovias. La iglesia, sin embargo, era un edificio feo, con aspecto
de establo y muy descuidada.
Las rocas eran traquitas
y el suelo parecía fértil pero poco cultivado. Muchos de
los hombres usaban largas espadas en lugar de machetes; también
hay una ESCUELA DE ESGRIMA en La Concordia y los habitantes del municipio
son célebres espadachines. Continuamente se producen retos. Al más
diestro le llaman campeón y está siempre dispuesto a medir
su acero con cualquiera que lo desafíe".
Continúa Belt
con el regreso a Jinotega: "Al anochecer llegamos a dicho pueblo siendo
recibidos por nuestros hospederos anteriores. Indudablemente mucha sangre
europea corre por las venas de los jinoteganos, pero en su forma de vivir
siguen las costumbres indígenas, que son las mismas en todo Nicaragua,
salvo en las clases altas, que habitan los pueblos principales. Todos sus
utencilios de cocina son indígenas; y al igual que en las chozas
indias, los comales y las ollas de ruda alfarería y cada comida
se cocina sobre diferente fuego.
Las bebidas populares
son las indígenas: tiste, pinol, pinolillo y chicha, todas de maíz,
azúcar y cacao. Como dije antes, todo aquello que era nuevo para
los españoles cuando invadieron el país, retuvo su nombre
original. Lo mismo sucedió con cada una de las etapas del desarrollo
del maíz: chilote, elote, mazorca. La piedra de moler es exactamente
la misma que se encuentra en las viejas tumbas indígenas y también
conserva su nombre original; METLATE."
Esta admirable descripción
nos dá una idea de lo que que era Jinotega poco antes de ser elevada
al rango de ciudad; descripción quizás un poco superficial,
pero hecha por un hombre que además de su cultura general, tenía
mucho conocimiento del país.
CREACION DEL DEPARTAMENTO
Haremos una breve
cronología, antes de que lleguemos a la creación del departamento
de Jinotega.El 15 de septiembre de 1821, se proclama la independencia del
Reino de Guatemala, del dominio español. Esta proclamación
es ratificada por la Asamblea Constituyente de las "Provincias Unidas de
Centroamérica" el 1 de julio de 1823 y confirmada definitivamente
bajo el Estatuto Constitucional de "República Federal de Centroamérica"
el 22 de noviembre de 1824. Nicaragua se convirtió en uno de esos
estados federados.
La primera Constitución
Política del Estado de Nicaragua, del 8 de abril de 1826, declara
que el territorio del Estado comprende los Partidos de Nicaragua (Rivas),
Granada, Managua, Matagalpa, Segovia, Subtiava y el Realejo. Como consecuencia
de lo establecido en esa Constitución, el Partido de Matagalpa lo
forman los actuales departamentos de Matagalpa, Jinotega y Estelí.
Pero al separarse
Nicaragua de los estados federados de Centroamérica, bajo el gobierno
del doctor José Nuñez y por Decreto Constituyente de 30 de
abril de 1838, Jinotega pasó a formar parte de uno de los cuatro
departamentos: Oriental, Occidental, Setentrión y Mediodía.
Este departamento del Setentrión lo formaban los distritos de Segovia
y Matagalpa y a su vez, el distrito de Matagalpa comprendía las
poblaciones de Matagalpa, Jinotega, San Rafael, Sébaco, Metapa,
Terrabona, San Dionisio, Esquipulas, Muy-Muy y San Ramón.
Esta división
política terminó con la emisión de la primera Constitución
Política de la REPUBLICA DE NICARAGUA, emitida el 19 de agosto de
1858, que dividió el territorio de la República en los siguientes
siete departamentos: Chinandega, León, Nueva Segovia, Matagalpa,
Chontales, Rivas y Granada. Conformaron el nuevo departamento de Matagalpa,
sus actuales municipios y los pueblos de Jinotega, San Rafael y La Concordia.
Cronológicamente
y como una corroboración al sufrimiento de nuestra región
que ya hemos relatado, transcribiremos aquí lo principal del Decreto
del Presidente de la República, general Tomás Martínez,
en la ciudad de Matagalpa el 2 de abril de 1862: "...CONSIDERANDO: que
en los departamentos de Matagalpa y Nueva Segovia mucha parte de los habitantes
residen ausentes de las poblaciones, porque a consecuencia de los trastornos
pasados, no pueden llevar las cargas de la sociedad ... ACUERDA: Art.l.
Todo ciudadano de las Segovias que haga su casa y habite en cualquiera
de las poblaciones, será excento de toda carga consejil, por el
término de dos años, a contar desde la conclusión
de la misma casa.Art.2. Así mismo, no podrá ser filiado ni
prestará servicio alguno militar en tiempo de paz, por el término
de dos años. Art.3. Los que de hoy en adelante vivan en los valles
o fuera de las poblaciones, no pueden excusarse por motivo alguno de servir
cargos consejiles en cualquiera de las poblaciones circunvecinas que los
elija. Art.4. Los remisos no quedarán exentos del servicio militar
ni de ser filiados".
Es probable que el
incremento del cultivo del café, como consecuencia de las inmigraciones
de alemanes y otros, influyeron en las gestiones para la creación
del departamento.
Lo cierto es que
documentalmente y en forma oficial, éstas empiezan en enero de 1887
y concluyen en octubre de 1891 en que oficialmente fue creado el departamento.
Efectivamente, en
el libro de Actas Municipales de la ciudad de Jinotega, correspondiente
al año de 1887, se encuentra el Acta de Cabildo Abierto, en sesión
extraordinaria de sus munícipes, presidida por don Perfecto Lanzas,
alcalde primero; don Francisco Montenegro, alcalde segundo; los regidores
don Sótero Palacios, don Francisco Pineda y don Ramón García;
el juez de agricultura don Miguel Morales; el síndico don Miguel
Rivera y la concurrencia de más de doscientos vecinos, de los cuales
cincuenta y dos de ellos también suscriben el Acta de Cabildo Abierto.
En lo medular la
exposición y resolución dicen literalmente: "El señor
Alcalde Primero propuso: solicitar del Supremo Congreso, la elección
de un nuevo departamento, compuesto de esta ciudad y los pueblos de San
Rafael del Norte, La Concordia y las villas de Estelí, La Trinidad
y San Isidro o formar un Distrito Judicial de esta ciudad, al que quedarán
anexas las poblaciones de San Rafael del Norte y demás de que se
ha hecho mérito.
Se acordó:
1 o. Suplicar al Supremo Gobierno se sirva, si lo tiene a bien, acceder
a esta solicitud erigiendo un nuevo departamento o Distrito Judicial, en
los términos expresados o como lo creyere más conveniente.
20. Exitar a los municipios de los pueblos de la referencia, a fin de que
secunden este pensamiento, si lo creyeren de conveniencia pública.
30. El señor Secretario Municipal queda encargado de elevar la presente
acta a quienes corresponda, en copia autorizada. "Firmaron el Acta de Cabildo
Abierto, las siguientes personas: Perfecto Lanzas, Ramón García,
Francisco Montenegro, Francisco Pineda, Miguel Rivera, Miguel Morales,
Francisco Palacios, comandante coronel Patricio Centeno, Jesús Osejo,
Joaquín Noguera, Fernando Centeno, Tomás Zelaya,Lic. Esteban
Obando, F.P. Gadea, Carmen Pastora, Alesio Martínez, Miguel Blandón,
Ramón Palacios, Juan B. García, Pbro. J. Ramón Pineda,
Francisco Pineda, Ramón Centeno E., Pastor López, Ramón
Pineda, Aquilino Picado, Perfecto Pineda, Ramón Gadea, Cirilo Palacios,
Roberto Rizo, J.E. Zelaya, Miguel Picado, Rafael Castro, Victor Gutiérrez,
Encarnación Zeledón, Pedro Hernández, Pedro Valle,
Nicolás Rivera, Simeón Picado, Miguel López, Manuel
Martínez, Silvio Gutiérrez, Silverio Blandón, JESUS
RODRIGUEZ, ALCALDE INDIGENA, Fulgencio Hernández, capitán
Tomás González, Margarito Zamora, Francisco González,
Gregorio González, Ramón Gutiérrez, Eleuterio Palacios
y Miguel García."
Correspondió
a los senadores por el departamento de Matagalpa, de la comprensión
electoral de Jinotega, general Ingacio Chávez y doctor Francisco
López Guerra, presentar y conseguir del Congreso Nacional, la aprobación
del proyecto de ley, para la creación del departamento de Jinotega,
el 13 de Octubre de 1891, dispensándole la Cámara del Senado
los trámites de reglamento, siendo primer secretario de ella el
doctor López Guerra. El 15 de Octubre de 1891, el Presidente de
la República Don Roberto Sacasa, le dió su aprobación
al Decreto Creador del Departamento de Jinotega, siendo Ministro de gobernación
el doctor Agustín Duarte.
El histórico
Decreto dice literalmente: "El Presidente de la República a sus
habitantes,
SABED:
Que el Congreso ha
ordenado lo siguiente:
EL SENADO Y CAMARA
DE DIPUTADOS DE LA REPUBLICA DE NICARAGUA,
DECRETAN:
Art.1 o.- Erígese
en Departamento el Distrito Judicial de Jinotega, con los mismos pueblos
que le han pertenecido.
Art.2o.- Corresponde
al Departamento de Jinotega elegir noventa electores y dos Diputados Propietarios
y dos Suplentes; doce electores departamentales, quienes elegirán
dos Senadores Propietarios y dos Suplentes.
Art.3o.- Para la
formación del Colegio Electoral, los ciudadanos procederán
de conformidad con lo siguiente:
TABLA DE CANTONES
ELECTORALES DEL DEPARTAMENTO DE JINOTEGA:
PUEBLOS ELECTORES
Jinotega, Cantón
de Arriba 25
Jinotega, Cantón
de Abajo 25
San Rafael del Norte
18
La Concordia 12
San Isidro 10
El departamento
de Matagalpa se compondrá del Distrito de este nombre y de los pueblos
que le pertenecen y elegirán dos Diputados Propietarios y dos Suplentes;
doce Electores Departamentales, dos Senadores Propietarios y dos Suplentes,
sujetándose a la siguiente:
TABLA DE LOS CANTONES
ELECTORALES DEL
DEPARTAMENTO DE MATAGALPA:
PUEBLOS ELECTORES
Matagalpa, Cantón
de arriba 15
Matagalpa, Cantón
de Abajo 15
Sébaco 12
Metapa 20
Muy-Muy 12
Terrabona 10
San Dionisio 2
Esquipulas 4
Art. 40.- Desde
el bienio próximo, en las épocas designadas por la Constitución
y en la forma que la ley prescriba, los electores del nuevo departamento,
sufragarán por los individuos de los Supremos Poderes que por su
nueva categoría les corresponde.
Art. 50.- Antes
de terminar las sesiones del primer bienio se sortearán los Senadores
y Diputados que deben renovarse conforme a la constitución.
Dado en el Salón
de sesiones de la Cámara de Diputados, Managua 13 de Octubre de
1891. H. Saballos. D.P. L. Rodríguez D.S. Juan Salinas. D.S. Al
Poder Ejecutivo. Salón de Sesiones de la Cámara de Senado.
Managua, 15 de Octubre de 1891. Toribio Tijerino, S.P. Santana Romero,
S.S. Francisco López G., S.S. POR TANTO: Ejecútese. Managua
15 de Octubre de 1891. ROBERTO SACASA. El Ministro de Gobernación.
Agustín Duarte._. |
Al entrar en vigencia
el decreto creador del Departamento, desempeñaba las funciones de
alcalde municipal, don Juan González Zeledón y como primer
jefe político, fue nombrado el doctor
Francisco López
Guerra.
El 16 de octubre
de 1891, la Municipalidad, atendiendo solicitud del "Club Agrícola
de Jinotega", decretó tres días de fiesta cívica de
la ciudad. Dicho acuerdo en lo conducente dice textualmente:
"1 o. Decretar tres
días de feria o fiesta cívica en la ciudad, comisionando
al señor Presbítero Bachiller don Eusebio R. Zelaya, para
llevar la palabra en el acto de la proclamación del departamento.
y 20. Asistencia en cuerpo de la Corporación Municipal al acto de
lectura del decreto creador y la inauguración del departamento,
fijándose el día domingo 21 de octubre de este mismo año,
para tan solemne acontecimiento".
El acta correspondiente
fue suscrita por el alcalde primero don Juan González Zeledón;
el alcalde segundo don José María Rivera; el juez de agricultura
don Francisco Montenegro; el regidor don Toribio Blandón; el síndico
don Encarnación Zeledón y el secretario don Alesio Martínez.
Tal como se había
acordado, los festejos revistieron toda solemnidad y pompa y un verdadero
desborde de alegría popular. Asistieron delegados de todos los pueblos
comprendidos territorialmente en el nuevo departamento y de todas las comarcas
de la jurisdicción municipal de Jinotega. El saludo de San Rafael
del Norte estuvo a cargo de don Pablo Aráuz, jefe de la delegación
de ese municipio.
Ya dijimos que por
disposición de la Constitución Política de 1826, el
Partido de Matagalpa estaba constituido por los actuales departamentos
de Matagalpa, Jinotega y Estelí; en una clara separación
de este último, del de Nueva Segovia. Posteriormente, cuando se
desmembró el departamento de Jinotega del de Matagalpa, también
comprendía el actual departamento de Estelí; y no fue sino
hasta el año 1905, en que este último fue erigido departamento,
queel Ministerio de Gobernación hizo la demarcación territorial
entre Jinotega y Estelí.
En la memoria de
Gobernación de 1908 y 1909, se encuentra el Decreto de 4 de agosto
de 1908, fijando las líneas divisorias del departamento de Estelí
con los de Nueva Segovia y Jinotega; con el primero, en lo que se refiere
a las jurisdicciones de Somoto y Pueblo Nuevo; y con Jinotega, por lo que
se refiere a La Trinidad y La Concordia. Con la creación del departamento
de Estelí, le fue anexado a éste, el municipio de San Isidro.
Por Ley del Congreso
de la República de 25 de abril de 1894, se anexó al departamento
de Jinotega el extenso aunque despoblado Distrito de Bocay, que representa
más o menos dos tercios del territorio departamental.
En 1908, durante
la presidencia del general José Santos Zelaya, fue creado el municipio
de Yalí, con el pueblo de San Sebastián de Yalí como
su cabecera.
r En el Decreto
de 30 de abril de 1838 que dividía el país en cuatro departamentos,
se menciona por primera vez al pueblo de San Rafael del Norte formando
parte del Distrito de Matagalpa, además de Jinotega. Todavía
en 1808, en el censo que el Padre Juarros hace de las ciudades y pueblos
de la Provincia de Nicaragua, sólo figura Jinotega como pueblo del
Partido de Matagalpa. Por Ley de 28 de enero de 1848, el Jefe del Estado
Libre de Nicaragua, autoriza el traslado del pueblo de San Rafael del Norte,
al valle de Sabanagrande o Chaguite Largo, actual asiento del pueblo de
La Concordia. No sabemos qué motivó la solicitud de traslado
autorizada por el gobierno. Lo cierto es que se formaron dos partidos entre
los vecinos: los traslacionistas, que con las autoridades se fincaron en
el asentamiento actual de La Concordia; y la mayoría que resueltamente
se aferró a su primitivo pueblo.
El diferendo quedó
resuelto por Ley de 22 de abril de 1851, siendo Director Interino de Estado
don Justo Abaunza y ministro de Gobernación don Sebastián
Salinas, al decretar que los pueblos de San Rafael del Norte y San Rafael
de La Concordia, serían independientes uno del otro; y sus vecinos
en libertad de escoger el domicilio quie les agradase. Archivos y demás
instrumentos se devolverían al pueblo original, debiendo La Concordia
proveerse de lo necesario para su administración. Se ordenaba al
Prefecto del Departamento de Matagalpa presidir la elección de autoridades
y fijar los ejidos y límites jurisdiccionales. Con lo expuesto quedadocumentalmente
establecido, lo que es hoy el Departamento de Jinotega.
ALGUNOS SUCESOS HISTORICOS
ACAECIDOS EN JINOTEGA
MUERTE DE DON SIXTO
PINEDA
En marzo de 1906,
Jinotega tuvo la visita del Presidente de la República, general
José Santos Zelaya. El Presidente, después de su visita a
Matagalpa, ingresó a esta ciudad procedente de la finca "La Jigüina",
de la firma "Münkel & Müller & Co.", ya que el general
Zelaya había aceptado gustoso el recorrido por la zona cafetalera
y Llano Grande propuesto por los invitantes jinoteganos.
Jinotega tributó
un gran recibimiento al Presidente Zelaya. El discurso de bienvenida fue
pronunciado por el doctor Víctor Valle, en la esquina de la casa
del doctor Trinidad Castellón, donde se había erigido un
arco triunfal.
Era jefe político
de Jinotega, Gilberto Escobar, un joven de 24 años de edad, de un
temperamento sumamente violento, casado con una guapa muchacha de nombre
Clorinda Bien. El señor Escobar, usaba y abusaba de su autoridad,
cometiendo toda clase de tropelías, granjeándose la animadversión
de muchos vecinos perjudicados. Como es corriente, un grupo de ciudadanos
prominentes se reunieron para una visita al Señor Presidente, designando
a don Sixto Pineda para llevar la palabra en representación del
grupo. Naturalmente, en esa exposición salieron a relucir las arbitrariedades
del Jefe Político. El Presidente, al despedir a la comitiva, le
prometió hablar con Escobar y los exhortó a que -si las cosas
se repetían- le enviaran un telegrama de inmediato. Desde luego
el Jefe Político fue informado de todo lo ocurrido en esa visita.
La "Casa Münkel
& Müller" acostumbraba celebrar el final delcorte de café
con una gran fiesta en su finca "La Jigüinaá' y, desde luego,
entre los invitados figuraban las autoridades locales. Como a las tres
de la tarde del día de la fiesta, Escobar llegó montado en
su mula a la tienda de Münkel & Müller, para informarse de
la hora de salida para la hacienda. Al encontrarse con don Sixto Pineda
-que se desempeñaba como empleado de esa firma-, lo atacó
violentamente, propinándole fuetazos como lo había hecho
ya con muchas otras personas. Don Sixto fue a su casa, se armó con
su revólver y se dirigió al telégrafo para informar
al Presidente lo sucedido. Al ver Escobar a don Sixto en el telégrafo
-que estaba situado frente a la Jefatura Política-, se dirigió
a él, diciendo: "Ajá, con que te andás quejando. Ahora
te voy a dar más duro". A lo que respondió don Sixto: "No
me toque Coronel, porque lo tiro". Escobar no se detuvo y al primer fuetazo
don Sixto respondió con tres balazos. Este no quiso huir como aconcejábanle
amigos, creyendo haber actuado en legítima defensa. El jefe de plaza,
un señor de apellido Jerezano, informó al Presidente Zelaya
lo acontecido. El Presidente contestó con el siguiente mensaje:
"A la hora que muera Gilberto, fusilen a Sixto Pineda". Poco después
se, recibía un nuevo mensaje del Presidente Zelaya, que decía:
"Sobre el caso Escobar-Pineda, esperen segunda orden".
Don Sixto Pineda
fue fusilado a las siete y media de la noche en el corredor de la actual
Alcaldía Municipal, y el pueblo manejó dos versiones en relación
a los dos mensajes presidenciales: uno, que la esposa de Escobar pidió
al jefe de plaza Jerezano, que se atuviera al primer mensaje recibido,
procediendo al fusilamiento; y la otra, que a instancias de la misma señora,
el telegrafista retuvo el segundo mensaje, entregándolo hasta después.
de la ejecución.
Este bochornoso
acto cometido en la persona de un joven liberal jinotegano, manchó
para siempre a la administración de Zelaya y sacudió los
cimientos del Partido Liberal que la sustentaba; pues con ello se quebrantaba
uno de los más importantes `principios de la Constitución:
que nadie puede ser condenado sin previo juicio. En lo sucesivo, Zelaya
fue de tumbo en tumbo hasta su derrocamiento en 1910.
Las partidas de
defunción de Escobar y Pineda, literalmente dicen: "Partida 46-ABRIL
3. En la ciudad de Jinotega, a las doce del dia tres de Abril de 1906.
Ante el intrascrito Registrador del Estado Civil y Secretario, compareció
el Señor Darío Zúñiga, mayor de edad, amanuense,
avecindado de esta ciudad y dijo: que ayer a las seis ymedia de la tarde
en esta ciudad, falleció el coronel Gilberto Escobar, nicaragüense,
de veinticuatro años de edad, agricultor, avecindado de ésta,
casado con la señora Clorinda Bien; a consecuencia de unos balazos.
No se sabe si testó. Era hijo legítimo del Dr. Gustavo Escobar
y Mercedes Leal y firma. Enmendado-ciudadVale. P. Vaca. HEC. DARIO ZUÑIGA.
Ante mí, Srio., C. HERNANDEZ."
"Partida 47. ABRIL
3. En esta ciudad de Jinotega, a las doce del día tres de Abril
de mi novecientos seis. Ante el infrascrito Registrador del Estado Civil
y Srio, compareció el Alcaide de estas cárceles L. D. Membreño,
mayor, telegrafista, de este vecindario y dijo: que ayer a las siete y
media de la tarde, en la calle cerca del cuartel de esta ciudad, falleció
el Señor SIXTO G. PINEDA de veintiocho años más o
menos, agricultor, de este vecindario, casado con la señora Raquel
Pao, nicaragüense, a consecuencia de fusilamiento. No se sabe que
haya testado. Firma.-P. Vaca.-L.D. MEMBREÑO.- Ante mí: C.
HERNANDEZ G. Srio."
MUERTE DE DON ADAN
ESPINOZA
El 19 de mayo de
1911, el presidiario José Bolaños Pineda, que cumplía
condena por el delito de robo, logró, junto con los otros reclusos
el amotinamiento de la guarnición, con el objetivo de asesinar a
las autoridades principales, sobre todo a las que habían participado
en el juicio que se le siguió por su delito. Para tal fin, acompañado
de gente armada, Bolaños se lanza a las calles en busca de las autoridades.
Encuentra al director de policía, el joven jinotegano Don Adán
Espinoza, quien es asesinado en el acto. Mientras el jefe político,
don Macario Aragón -que se ha dado cuenta de lo que sucede-, en
compañía de sus hijos y algunos empleados públicos,
se dirige al cuartel y logra recuperarlo sin resistencia de sus ocupantes.
Bolaños Pineda, al no encontrar otras personas a quienes victimar,
se dirige de nuevo al cuartel que todavía cree de su parte, pero
es recibido a balazos y cae muerto. En esta acción, el ciudadano
Enrique Güilke, al frente de algunos civiles armados por su cuenta,
contribuyó al restablecimiento del orden.
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